La palabra aralia hace dos trabajos a la vez y por eso se lía tanto. En una tienda designa a tres plantas de interior distintas, ninguna de las cuales pertenece al género Aralia. En botánica designa a un género de arbustos y arbolillos de hoja caduca, con el tronco lleno de púas y unas hojas compuestas enormes, que se plantan en el jardín y pasan el invierno a la intemperie. No se parecen en nada y no se cultivan igual.

Antes de seguir, la parte de seguridad, que el texto original de esta página despachaba en media línea. Ninguna de estas plantas es comestible tal cual: la familia es rica en saponinas, las bayas no se comen y la savia puede irritar la piel de las personas sensibles. Las que se usan en interior figuran en las listas de plantas no aptas para perros y gatos, así que mejor fuera de su alcance y del de los niños pequeños. Si alguien ha ingerido hojas o frutos, al médico o al veterinario, y el Instituto Nacional de Toxicología atiende las 24 horas en el 91 562 04 20. Nada de remedios caseros.

Hoja palmeada y lobulada de Fatsia japonica

Esta es la hoja que casi todo el mundo llama aralia: palmeada, entera y partida en lóbulos. Pertenece a Fatsia japonica, que no es una Aralia.

El género Aralia, el de verdad

Aralia es un género de la familia de las Araliáceas repartido por Asia y por América, con unas decenas de especies. Reúne cosas muy distintas: arbolillos y arbustos de hoja caduca, y también herbáceas perennes que rebrotan cada año desde un rizoma. Lo que tienen en común es la hoja, y esa hoja es enorme: compuesta, dividida en foliolos y a menudo dividida otra vez, de modo que una sola hoja puede ocupar lo que en otra planta ocupa una rama entera. Se agrupan en el extremo de los tallos, lo que da a la planta esa silueta de sombrilla tan reconocible.

Las flores son pequeñas, blanquecinas o verdosas, reunidas en umbelas que a su vez se agrupan en panículas grandes y vaporosas al final del verano. Después vienen frutos carnosos, oscuros, casi negros, que se comen los pájaros. Y en varias especies, los tallos y hasta los nervios de las hojas van armados de púas, lo que hace que Aralia spinosa se llame en inglés el bastón del diablo.

Las especies que se plantan

  • Aralia elata, del este de Asia. Es la más vista en jardinería europea, un arbolillo de tronco espinoso y hojas gigantescas. Existen variedades de hoja variegada que se injertan y salen caras.
  • Aralia spinosa, del este de Norteamérica. Muy parecida de aspecto y más espinosa todavía.
  • Aralia cordata, el udo japonés. No es leñosa: es una herbácea grande que brota cada primavera y desaparece en invierno.
  • Aralia racemosa, americana y también herbácea, conocida allí como spikenard.

Ese nombre, spikenard, es el origen de otro enredo. El texto que ocupaba antes esta página le encasquetaba a las aralias los nombres hindis del nardo del Himalaya, que es Nardostachys jatamansi, una planta de otra familia. Y en español, para rematar, nardo es el nombre corriente de Polianthes tuberosa, la de las varas blancas perfumadas de floristería. Tres plantas sin parentesco compartiendo nombre.

Las tres plantas que el vivero llama aralia

Ninguna de las anteriores es lo que te venden como aralia de interior. Esas son:

  • Fatsia japonica, la aralia de Japón. Hoja grande, brillante, palmeada y con lóbulos, siempre verde. Es la de las fotos de esta página. Cuidados en su ficha y multiplicación en esta otra.
  • Polyscias, la aralia de tronco retorcido que se vende para mesa y se usa mucho en bonsái de interior. Hoja compuesta, de foliolos pequeños y a veces rizados. Tiene ficha propia.
  • Plerandra elegantissima, la falsa aralia o aralia araña, de foliolos estrechísimos y dentados que salen en abanico desde un punto. Se ha llamado también Dizygotheca y Schefflera. Está en falsa aralia.

Las tres son Araliáceas, es decir, de la misma familia que la Aralia verdadera, y de ahí que el nombre popular acabara viajando de unas a otras.

La prueba de la hoja

Distinguirlas no requiere ninguna clave botánica, solo mirar una hoja y hacerse dos preguntas.

Primera: ¿la hoja es una sola pieza o está dividida en foliolos sueltos? Si es una sola pieza recortada en lóbulos, como la palma de una mano, es una Fatsia. Si puedes contar hojitas independientes, cada una con su rabillo, es compuesta y pasas a la segunda pregunta.

Segunda: ¿los foliolos salen todos de un mismo punto o a lo largo de un eje? Si salen en abanico desde el extremo del rabillo, es la falsa aralia. Si se reparten a lo largo de un eje central, tienes una Polyscias o una Aralia de verdad, y ahí el desempate es fácil: la Aralia pierde la hoja en invierno, suele tener púas y vive fuera; la Polyscias es siempre verde, no tiene espinas y se hiela en cuanto sales de la costa.

Mata de Fatsia japonica con muchas hojas palmeadas

Hojas de una sola pieza, con lóbulos unidos por la base. Comparada con la hoja compuesta de una Aralia, dividida en foliolos sueltos, la diferencia salta a la vista.

La Aralia en un jardín español

Es una planta de jardín frío, no de interior. Aguanta bien los inviernos de la mitad norte y del interior peninsular, pierde la hoja, rebrota en primavera y agradece un suelo profundo que no se seque del todo en verano. En el sur y en el litoral mediterráneo seco lo pasa peor: el calor prolongado con aire seco le quema los bordes de los foliolos.

Hay dos cosas que conviene saber antes de plantarla. La primera son las púas, que están en el tronco y en los pecíolos y que hacen que no sea buena idea colocarla al borde de un paso, junto a un banco o donde jueguen niños. La segunda es que rebrota de raíz con mucha energía: emite retoños alrededor y, si no se los quitas, en unos años tienes una mancha en lugar de un ejemplar. En jardinería eso se maneja arrancando los rebrotes cada primavera, o plantándola donde ese avance no moleste, y merece la pena tenerlo en cuenta antes de instalarla junto al vallado del vecino.

Se multiplica precisamente por esos retoños de raíz, separados con un trozo de raíz en reposo invernal, y también por semilla, que necesita pasar frío antes de germinar. Las variedades de hoja variegada no se reproducen fieles ni por una vía ni por otra: van injertadas.

El brote que sí se come, y cómo

En Japón hay una tradición alimentaria asociada a este género. Los brotes tiernos de Aralia elata se recogen en primavera, cuando aún están cerrados, y se comen fritos en tempura, y los tallos blanqueados de Aralia cordata, el udo, se consumen como verdura de temporada. Son usos locales, con plantas identificadas y con un procesado detrás, y se cuentan aquí como lo que son: una tradición documentada, no una invitación a probar cosas.

Fuera de ese contexto, la regla práctica es la del principio: ni bayas, ni hojas, ni cortezas. Las Araliáceas llevan saponinas y no se ensaya con ellas.

Follaje denso de Fatsia japonica al sol

Aralia de Japón, es decir, Fatsia japonica. El nombre popular ha acabado pesando más que el botánico, y de ahí viene toda la confusión.

Lo que no vas a leer aquí

El texto anterior de esta página atribuía a las aralias efectos antiinflamatorios, antisépticos y adaptógenos, y decía que regulan la tensión arterial. Nada de eso se puede afirmar. En la Unión Europea las declaraciones de propiedades saludables están reguladas por el Reglamento (CE) 1924/2006 y las autoriza la Comisión Europea tras una evaluación científica, no un artículo de internet, y no hay ninguna autorizada para estas plantas. Buena parte de aquellas frases, además, venían de confundir la Aralia con el nardo del Himalaya.

En resumen

Hay una Aralia verdadera y hay tres impostoras. La verdadera es un arbusto o arbolillo de hoja caduca y compuesta, con púas y con querencia por rebrotar de raíz, que se planta fuera y aguanta el frío. Las impostoras son Fatsia japonica, Polyscias y Plerandra elegantissima, las tres de interior, las tres de la misma familia y ninguna del mismo género.

Para saber cuál tienes basta con mirar una hoja: de una pieza con lóbulos, Fatsia; de foliolos en abanico, falsa aralia; de foliolos a lo largo de un eje y siempre verde, Polyscias; lo mismo pero caduca, espinosa y en el jardín, Aralia. Y en todos los casos, planta ornamental: no es comida ni es medicina.


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