Si has comprado una bandeja etiquetada como alyssum o alysum, casi con total seguridad te has llevado a casa una planta que ya no pertenece al género Alyssum. Esa alfombra baja de florecillas blancas o malvas que huele a miel es Lobularia maritima, el aliso de mar, una crucífera mediterránea que hace más de un siglo y medio que los botánicos sacaron del género donde la había metido la clasificación antigua. El nombre comercial, en cambio, se quedó pegado a la etiqueta y ahí sigue.

No es un detalle de erudito. De ese equívoco salen la mitad de las confusiones que se ven en los viveros: gente que busca una vivaz de rocalla de flor amarilla y se lleva una anual de flor blanca, gente que pide semillas de "alyssum" y recibe tres cosas distintas según la casa, y fichas de internet que mezclan los cuidados de plantas que no se parecen en nada. Este artículo va de eso: de los nombres, de por qué cambiaron y de cómo saber qué tienes delante. Los cuidados concretos del aliso de mar los tienes en la ficha del aliso de mar y la comparación práctica entre las tres plantas de jardín, en la guía del alyssum.

Alfombra de flores blancas diminutas de aliso de mar El aliso de mar, Lobularia maritima, la planta que se sigue vendiendo con el nombre de alyssum.

Qué se vende hoy bajo la etiqueta "alyssum"

Bajo ese rótulo circulan por lo menos tres plantas distintas, y ninguna de las tres se llama igual en los catálogos y en la botánica actual:

  • Aliso de mar, Lobularia maritima. La de flor blanca, malva o rosa, perfumada, de porte tapizante. Antes se llamó Alyssum maritimum y de ahí viene todo el lío. Es autóctona del litoral español.
  • Cesta de oro, Aurinia saxatilis. Vivaz de hoja gris y flor amarillo intenso en primavera, planta de muro y de rocalla. Se sigue vendiendo como "Alyssum saxatile".
  • Alyssum verdaderos, del tipo Alyssum montanum. Esos sí están en el género: cojines compactos de flor amarilla para rocalla con drenaje extremo.

La regla rápida para el mostrador: si huele a miel y la flor es blanca o malva, es Lobularia; si la flor es amarilla, no lo es.

Por qué salió del género Alyssum

Linneo y los botánicos del siglo XVIII trabajaban con lo que veían: una crucífera de flores minúsculas en cruz, pétalos blancos, porte bajo, hoja estrecha y grisácea. Eso encajaba razonablemente en Alyssum, un género amplio de la familia Brassicaceae repartido por Europa, el Mediterráneo y Asia occidental. Con ese criterio se describió y con ese criterio se popularizó.

El género Lobularia se separó a principios del siglo XIX, y los caracteres que lo justificaron no están en la flor, que es lo que mira el comprador, sino en el fruto y en la pilosidad. La silícula del aliso de mar es pequeña, aplanada y con muy pocas semillas por lóculo, y el tipo de pelo que cubre hoja y tallo también difiere del de los Alyssum. Son caracteres microscópicos, poco vistosos y decisivos: en las crucíferas, la flor se repite hasta la saciedad y lo que separa los géneros suele estar en el fruto.

La revisión molecular del último medio siglo confirmó la separación y además desmontó buena parte del propio Alyssum, que resultó no ser un grupo natural. De ahí salieron géneros que hoy tienen nombre propio, como Odontarrhena, Aurinia o Hormathophylla, esta última con especies ibéricas como Hormathophylla spinosa, el cojín espinoso de las sierras calizas del sur y el este peninsular, que durante décadas se llamó Alyssum spinosum.

Flores lilas y blancas de Lobularia maritima en primer plano Cuatro pétalos en cruz, unos milímetros de flor: la anatomía típica de una crucífera.

Por qué el vivero sigue escribiendo "alyssum"

Por inercia comercial, que es una fuerza mucho más lenta que la botánica. El nombre de venta de una planta de temporada viaja en sobres de semilla, en etiquetas de bandeja, en catálogos de productor y en buscadores. Cambiarlo significa que durante unos años nadie encuentra el producto, así que el sector prefiere mantener el nombre que el cliente teclea. Ocurre igual con la cesta de oro, con la Sansevieria que ahora es Dracaena o con el romero, que pasó a Salvia rosmarinus y en las estanterías sigue siendo Rosmarinus.

A esto se suma que muchas casas comerciales usan "alyssum" casi como un nombre de serie, no de especie: lo que define el producto es el porte tapizante y la floración continua, y bajo esa idea caben cultivares muy distintos. Verás nombres como 'Carpet of Snow', 'Royal Carpet' o las estirpes estériles del tipo 'Snow Princess', que florecen meses seguidos precisamente porque no llegan a cuajar semilla, y por eso mismo tampoco se resiembran solas.

Los alyssum que se comen el níquel

Hay una parte de esta historia que no tiene nada que ver con el jardín y que explica por qué el género ha dado tanto que hablar. Varias especies que se describieron como Alyssum, hoy repartidas sobre todo en el género Odontarrhena, viven sobre suelos serpentínicos, esas tierras ultramáficas cargadas de metales donde casi nada prospera. Y no solo los toleran: los acumulan en la hoja en cantidades que en cualquier otra planta serían letales.

Alyssum bertolonii, de las serpentinas toscanas, y Alyssum murale son los casos más estudiados de hiperacumulación de níquel. Se han investigado para dos usos: limpiar suelos contaminados por metales, lo que se llama fitoextracción, y llegar a recuperar el metal de la biomasa cosechada, una idea que se ha ensayado con el nombre de fitominería. Es un campo experimental, no una industria consolidada, pero da la medida de lo que se esconde detrás de un género que en los viveros se reduce a una etiqueta.

Aliso, alisón, mastuerzo: los nombres en español

El castellano tampoco ayuda. "Aliso" a secas es el nombre del aliso común, Alnus glutinosa, un árbol de ribera que puede pasar de los quince metros y que no tiene absolutamente nada que ver con esta crucífera: ni familia, ni porte, ni ambiente. Si alguien te habla de plantar "un aliso" junto a un arroyo, está hablando del árbol.

Para la planta de jardín conviene decir aliso de mar o aliso marítimo, que es lo que recogen las floras españolas. También se oye alisón, alison dulce (calco del inglés sweet alison) y, en algunas zonas, mastuerzo marítimo. De esa colección, el nombre que más información da es el de aliso de mar, porque señala el hábitat donde crece sola: arenales, dunas fijadas y taludes del litoral.

Mata de aliso de mar con flores blancas y malvas en el jardín Blancas y malvas en la misma mata: los cultivares de color se mezclan con frecuencia en bandeja.

Cómo pedirla sin equivocarte

Tres gestos que evitan el noventa por ciento de los disgustos:

  • Mira el color de la flor antes que la etiqueta. Amarillo es cesta de oro o un Alyssum verdadero, plantas de rocalla que exigen drenaje. Blanco, malva o rosa es aliso de mar.
  • Pregunta si es estéril. Los cultivares estériles florecen sin parar, pero no te van a dar semilla ni resiembra espontánea. Si lo que quieres es que se instale sola en las juntas de las losas, te interesa una estirpe fértil.
  • Busca el binomio en la ficha. Si pone Lobularia maritima, sabes exactamente qué llevas, aunque el cartel grande diga alyssum.

Lo que no vas a leer aquí

Las fichas antiguas de esta planta terminaban con un apartado de "propiedades y beneficios". No lo vas a encontrar en esta. En la Unión Europea las declaraciones de propiedades saludables están reguladas por el Reglamento (CE) 1924/2006 y las autoriza la Comisión, no un artículo de internet, y para el aliso de mar no hay ninguna. Es una planta ornamental y una excelente planta refugio para insectos auxiliares, y con eso ya justifica de sobra un sitio en el jardín.

En resumen

El alyssum de los viveros es Lobularia maritima, el aliso de mar. Salió del género Alyssum hace mucho, por caracteres del fruto y de la pilosidad que después confirmó la genética, y el nombre comercial sobrevivió al cambio porque es el que teclea el comprador. En paralelo, el propio Alyssum se ha ido repartiendo entre varios géneros, y algunas de esas especies son hiperacumuladoras de níquel de las que se ocupa la investigación de suelos contaminados, no la jardinería.

Para el uso doméstico basta con quedarse con la regla del color: flor blanca o malva perfumada, aliso de mar, planta de temporada para bordes, macetas y juntas de losa; flor amarilla, cesta de oro o alyssum de rocalla, vivaz que necesita drenaje y no perdona el encharcamiento. Y si alguien te ofrece "un aliso", asegúrate de que no te esté vendiendo un árbol de ribera de quince metros.


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