Si has llegado buscando la «acacia carbonero rojo», lo primero que hay que decirte es que ese nombre junta dos cosas que no van juntas. El carbonero rojo no es una acacia. El nombre carbonero se usa en varios países americanos para árboles y arbustos de la familia de las leguminosas, y el que suele llamarse carbonero rojo es Calliandra haematocephala, un arbusto de flor en pompón rojo que nada tiene que ver con el género Acacia.
Y hay una segunda confusión, todavía más habitual, que esta misma página arrastraba desde su versión anterior: la fotografía que la ilustra no es un carbonero ni una acacia, es un flamboyán, Delonix regia, el árbol de copa aparasolada y floración roja encendida que se planta en calles de medio trópico. Tres plantas distintas, todas leguminosas, todas de flor roja, y un solo nombre mal montado que las mezcla. Vamos a separarlas.
Esta es la foto que acompañaba al artículo original: un flamboyán (Delonix regia), no una acacia ni un carbonero.
Cómo distinguirlas en diez segundos
No hace falta ser botánico. Mira la flor y el porte:
| Planta | Qué ves |
|---|---|
| Carbonero rojo (Calliandra haematocephala) | Arbusto o arbolito pequeño. La flor es una bola de hilos rojos: son estambres largos, no pétalos. Dura poco, a veces un día. |
| Flamboyán (Delonix regia) | Árbol grande de copa muy ancha y aplanada. Flores de cinco pétalos con uña larga, rojas o anaranjadas, con un pétalo distinto, más claro y moteado. Hoja finísima, dos veces dividida, y vainas leñosas enormes que quedan colgando. |
| Acacias (Acacia y géneros separados de él) | Flor casi siempre amarilla, en bolitas o en espigas, con el mismo aspecto plumoso de estambres. Las mimosas de jardín español son esto. |
Las tres pertenecen a las leguminosas y las tres tienen flores de estambres vistosos, de ahí el lío. Pero un pompón rojo del tamaño de una nuez no se parece en nada a una copa de flamboyán en mayo.
El carbonero rojo
Calliandra haematocephala es un arbusto originario de Sudamérica, de la zona de Bolivia y Brasil, que se cultiva como ornamental en todo el trópico y el subtrópico. Tiene hoja compuesta de foliolos pequeños que se pliegan por la noche, un gesto típico de la familia, y crece con ramas abiertas y arqueadas que se dejan conducir tanto en arbusto libre como en seto.
Lo llamativo es la flor. Cada cabezuela reúne muchas flores diminutas cuyos pétalos casi no se ven; lo rojo y sedoso son los estambres, larguísimos, que en conjunto dibujan una borla esférica. De ahí sus otros nombres: árbol de las borlas, plumilla, clavellina. Hay formas de flor rosa y blanca de la misma especie o de especies próximas del género Calliandra.
El nombre carbonero, sin embargo, viaja entre países y se aplica también a otros árboles de la familia, algunos de sombra y de porte mucho mayor. Sin poder comprobar uso por uso cada nombre local, aquí solo cerramos los dos que el texto y las fotos originales permiten identificar con seguridad.
El flamboyán, que es el de la foto
Delonix regia es originario de Madagascar, donde en estado silvestre está amenazado, y a la vez es uno de los árboles ornamentales más plantados del mundo tropical. Alcanza porte de árbol grande, con copa muy extendida, más ancha que alta, y florece en masa antes o durante la brotación, lo que produce el efecto de una copa entera cubierta de rojo.
Tiene dos rasgos que lo delatan aunque esté sin flor: la hoja bipinnada, de foliolos minúsculos, que da una sombra ligera y jaspeada, y las vainas, que son tablas leñosas de varios palmos que permanecen en el árbol y luego caen enteras. Si el sitio en el que lo ves es una acera, cuidado con eso último.
En este sitio ya hay material sobre él, tanto para el cultivo desde semilla como para trabajarlo en maceta: el primer año de vida de un flamboyán y el flamboyán como bonsái.
«Acacia» ya no significa lo que significaba
Aunque el carbonero rojo no sea una acacia, merece la pena aclarar el otro medio nombre, porque también se ha movido. Durante dos siglos el género Acacia agrupó a más de mil especies repartidas por África, América, Asia y Australia. Los estudios modernos mostraron que ese conjunto no era natural, y la decisión nomenclatural que se consolidó en el Congreso Internacional de Botánica de Melbourne, en 2011, dejó el nombre Acacia para el grupo australiano, que es el más numeroso.
Las antiguas acacias africanas y americanas espinosas pasaron a otros géneros, principalmente Vachellia y Senegalia. Por eso la acacia de la sabana aparece hoy como Vachellia tortilis y el aromo mediterráneo como Vachellia farnesiana, aunque en viveros y libros antiguos sigan escritos con el nombre viejo. Si quieres el panorama completo del género tal y como se usa hoy, está en el artículo sobre las características del árbol de acacia.
Un apunte que importa en España: varias acacias de origen australiano están reguladas por su comportamiento invasor, lo que no es un detalle menor a la hora de plantar. Eso se trata en las especies de acacia para el jardín.
¿Se pueden tener aquí?
Ni el carbonero rojo ni el flamboyán son plantas de jardín peninsular al aire libre. Los dos son tropicales y no toleran las heladas: una helada seria se lleva por delante a un ejemplar joven, y las repetidas acaban con uno adulto.
- Canarias y microclimas litorales libres de helada son los únicos sitios donde tiene sentido plantarlos en tierra, a pleno sol y con riego en la época seca.
- En el resto, solo en invernadero templado o en maceta grande que se resguarde en invierno. En maceta el carbonero rojo es más manejable, porque es arbusto y admite poda; el flamboyán pide demasiado sitio para dar lo que promete.
- El flamboyán necesita además calor prolongado para florecer. Un ejemplar en maceta en el interior peninsular puede vivir años y no dar una sola flor.
Los dos germinan bien de semilla, con escarificación previa de la cubierta dura, que es el método clásico de las leguminosas. Y los dos hacen raíces superficiales y agresivas cuando crecen en tierra, así que no se plantan junto a un muro, una acera o una piscina.
Nada de propiedades
El texto anterior de esta página, además de mezclar tres plantas, remataba con una sección de usos medicinales, pomadas y porcentajes de proteína de las semillas. Todo eso se ha retirado. No existen declaraciones de propiedades saludables autorizadas en la Unión Europea para prácticamente ninguna de estas plantas, y las que existen están en el Reglamento (CE) 1924/2006 y las concede la Comisión, no un artículo de internet.
Conviene añadir una precaución de sentido común: estos dos son árboles de ornamento, no plantas comestibles. Muchas leguminosas ornamentales tienen semillas con compuestos tóxicos, y ni las vainas del flamboyán ni las del carbonero se comen. Ante una ingestión por parte de un niño o de un animal, al médico, al veterinario o al Instituto Nacional de Toxicología.
En resumen
«Acacia carbonero rojo» es un nombre inventado por acumulación. El carbonero rojo es Calliandra haematocephala, un arbusto sudamericano de flores en pompón formadas por estambres rojos. El árbol de las fotos que acompañaban al artículo es un flamboyán, Delonix regia, de Madagascar, con flores de cinco pétalos y copa de sombra. Y acacia, hoy, designa sobre todo al grupo australiano de flor amarilla, después de que las especies espinosas africanas y americanas pasaran a Vachellia y Senegalia.
Para quien esté decidiendo qué plantar, la conclusión práctica es sencilla: en la Península, salvo litoral sin heladas, ninguno de los dos rojos es viable en tierra, y el sustituto realista con floración vistosa es una acacia adaptada al clima mediterráneo, comprobando antes si la especie que te ofrecen tiene restricciones por invasora.