'Souvenir de la Malmaison' es una rosa bourbon de 1843, obtenida en Francia por Jean Beluze, y una de las rosas antiguas que mejor se comporta en el clima español. Su flor es de un rosa carne muy pálido, casi blanco en los bordes, con forma de copa achatada y los pétalos dispuestos en cuartos, de unos 10 centímetros de diámetro y con un perfume intenso a rosa de té con un fondo especiado. Reflorece durante toda la temporada.
Y aquí está el dato que decide si es la rosa adecuada para un jardín concreto: en climas húmedos y lluviosos esta variedad falla, porque sus capullos, muy apretados, se pudren sin llegar a abrirse. En cambio, en un clima de verano seco y primavera corta de lluvias, que es el de buena parte de la península, da lo mejor de sí. Es exactamente lo contrario de lo que le pasa en los jardines ingleses donde tanto se cultiva.
La flor
Es una flor grande para tratarse de una rosa antigua, de 10 a 12 centímetros, muy llena, que abre en copa poco profunda y se aplana del todo mostrando los pétalos organizados en cuartos alrededor de un botón central. El color es rosa carne, más cargado en el centro y desvaído hacia el borde; con calor fuerte pierde casi todo el rosa y queda prácticamente blanca, y en otoño, con noches frescas, recupera intensidad.
El perfume es una de sus grandes bazas, netamente superior al de la mayoría de las bourbon: intenso, dulce, de tipo rosa de té, con un matiz picante que se aprecia mejor a primera hora de la mañana.
Las flores aparecen solitarias o en grupos de dos o tres. La primera oleada, a finales de primavera, es la más abundante; después produce de forma irregular durante el verano y da una segunda tanda muy buena en septiembre y octubre, que en el sur suele ser la mejor del año en calidad de flor.
El arbusto y su versión trepadora
Es un arbusto compacto y redondeado, de entre 1 y 1,5 metros de alto y aproximadamente un metro de ancho, con muy pocos aguijones. El follaje es verde claro, de hojas anchas y algo brillantes, y no es especialmente denso, de modo que el arbusto no cubre bien su propia base. Conviene plantar algo delante que le tape los tobillos.
Existe una mutación trepadora, aparecida de forma espontánea a finales del siglo XIX, que se comercializa como 'Souvenir de la Malmaison, Cl.'. Conserva la flor y el perfume, alcanza tres o cuatro metros y florece bien contra un muro cálido, aunque su refloración es algo más irregular que la del arbusto.
De la isla Bourbon al jardín de Josefina
Las rosas bourbon deben su nombre a la actual isla de La Reunión, entonces llamada île Bourbon, donde a comienzos del siglo XIX apareció un cruce espontáneo entre una rosa de China y una damascena de otoño. De esa planta salió todo un grupo que combinaba por primera vez la flor grande y perfumada de las antiguas europeas con la refloración de las chinas. Fue el gran avance del siglo antes de la llegada de los híbridos de té.
El nombre de esta variedad recuerda al rosal de Malmaison, el jardín que Josefina de Beauharnais creó en las afueras de París y que reunió la colección de rosas más completa de su tiempo. Josefina había muerto casi treinta años antes de que se introdujera esta rosa, así que no se trata de una dedicatoria personal sino de un homenaje al jardín, que para entonces ya era una leyenda entre los rosalistas franceses.
La World Federation of Rose Societies la incluyó en su salón de la fama de las rosas antiguas, que distingue a las variedades históricas por su importancia genealógica o por haberse mantenido en cultivo durante generaciones. Esta cumple las dos condiciones.
El balling y cómo evitarlo
El balling es el problema característico de esta rosa y conviene entenderlo, porque no es una enfermedad. Ocurre cuando el capullo, que tiene muchísimos pétalos finos y apretados, se moja con lluvia o con rocío intenso y a continuación le da el sol de lleno. Los pétalos exteriores se secan de golpe, se apergaminan y se pegan entre sí formando una cáscara rígida que el resto de la flor ya no puede romper. El capullo se queda cerrado, se ennegrece y termina pudriéndose.
Se reduce con tres decisiones de plantación. Primero, evitar el riego por aspersión y regar siempre al pie. Segundo, elegir una posición ventilada y con sol de mañana, que seca el rocío pronto y de forma gradual. Tercero, no plantarla en un rincón cerrado y húmedo ni bajo el goteo de un alero. En un jardín de Málaga, Alicante o Zaragoza el problema es marginal; en la cornisa cantábrica o en Galicia, con primaveras lluviosas, aparecerá casi todos los años.
Cuando ocurre, lo único que se puede hacer es retirar los capullos afectados para que no se conviertan en foco de podredumbre y esperar a la siguiente oleada.
Cultivo en España
La plantación se hace a raíz desnuda entre noviembre y febrero, o en contenedor fuera del verano. Prefiere sol pleno, salvo en el interior de Andalucía y en el sureste, donde una sombra ligera a partir de las tres de la tarde en julio y agosto le conserva mucho mejor la flor.
Es más exigente con el suelo que otras rosas antiguas: quiere tierra profunda, fértil y con materia orgánica. En los suelos calizos del este y el sur, con pH alto, aparece con facilidad la clorosis férrica, así que compost o estiércol maduro al final del invierno y acolchado permanente. En suelos arcillosos y compactos hay que resolver el drenaje antes de plantar.
Riego profundo y espaciado, al pie. Dos riegos abundantes por semana en pleno verano en el interior peninsular para un ejemplar establecido. Es sensible a la sequía prolongada, más que una gallica o un híbrido almizcleño, y responde con menos flor y con capullos deformes.
El abonado, al final del invierno y otro aporte ligero tras la primera oleada. Al ser refloreciente, mantener la nutrición durante la temporada se nota en la calidad de la floración de otoño.
Poda
Poda moderada al final del invierno, entre enero y febrero en el litoral y en el sur, y hacia finales de febrero o marzo en el interior. Se acortan las ramas principales alrededor de un tercio, se retira la madera fina, seca o cruzada y se abre el centro del arbusto para que circule el aire, cosa que ayuda a reducir el balling y los hongos. No conviene una poda severa: esta variedad tarda en recomponerse.
Durante la temporada, cortar la flor pasada por encima de la primera hoja de cinco foliolos mantiene la refloración. Los criterios generales están desarrollados en la guía de cómo podar un rosal.
Sanidad
Es más sensible que la media de las rosas antiguas a los hongos foliares, en particular a la mancha negra en primavera húmeda y al oídio en otoño. La prevención sigue siendo lo más eficaz: marco de plantación amplio, riego al pie, aclareo del centro del arbusto y retirada de la hoja caída, que es donde el hongo pasa el invierno. Si se llega a un tratamiento, el marco es el Real Decreto 1311/2012, con la prevención y los medios físicos y biológicos por delante del químico, la dosis de la etiqueta como única referencia y ninguna aplicación durante la floración ni en horas de vuelo de las abejas.
En resumen
'Souvenir de la Malmaison' es una bourbon de Jean Beluze de 1843, con flores muy dobles en copa achatada y cuarteadas, de unos 10 centímetros, color rosa carne pálido y perfume fuerte a rosa de té, sobre un arbusto compacto de 1 a 1,5 metros casi sin aguijones y con floración repetida hasta el otoño. Existe además una versión trepadora que alcanza tres o cuatro metros.
Su defecto conocido, el balling de los capullos con lluvia, la convierte precisamente en una buena elección para el clima seco de la mayor parte de España, donde rara vez se manifiesta. A cambio pide suelo fértil, riego regular en verano, materia orgánica en terreno calizo y una poda moderada que mantenga el arbusto abierto y ventilado.