Las rosas inglesas de David Austin son arbustos modernos que florecen varias veces por temporada pero conservan la flor muy doble, la forma en copa y el perfume de las rosas antiguas. Ese es todo el planteamiento del grupo, y explica por qué se compran: quien las busca quiere el aspecto de una rosa de jardín antigua sin renunciar a tener flor de mayo a noviembre.
Lo que casi nunca se cuenta en los catálogos es cómo se comportan en España, y ahí hay diferencias importantes. Muchas variedades del grupo se seleccionaron bajo el clima húmedo y fresco de Shropshire, y en el interior peninsular o en el sur el verano las trata de otra manera: la flor muy doble se abre en horas, el color se lava y el arbusto se queda corto. Se cultivan bien, pero con criterio.
Qué es exactamente una rosa inglesa
No es un grupo botánico ni una categoría oficial de clasificación: es una línea de trabajo de un obtentor. David Austin cruzó rosas antiguas, sobre todo gálicas, damascenas y borbón, con híbridos de té y floribundas modernos, buscando quedarse con la flor y el aroma de las primeras y con la refloración y la gama de color de las segundas.
La primera del grupo fue 'Constance Spry', una arbustiva grande de flor rosa en copa profunda y aroma a mirra que, a diferencia de las que vinieron después, florece una sola vez al año. A partir de ahí la línea creció hasta las varias decenas de variedades que se comercializan hoy, casi todas ya reflorecientes.
En la práctica se manejan como arbustivas, no como híbridos de té. Forman mata, ramifican desde abajo, aguantan mal la poda severa a tres yemas que se aplica a un híbrido de té y quedan mejor plantadas en grupo que como ejemplar aislado. El propio vivero recomienda agrupar tres plantas de la misma variedad a poca distancia para que formen una sola mata densa, y en jardines pequeños el consejo funciona.
Cómo se llaman: nombre comercial y código
Cada variedad tiene un nombre comercial, que es el que aparece en la etiqueta, y una denominación registrada que empieza por el prefijo AUS. La más citada como ejemplo es 'Graham Thomas', registrada como 'AUSmas'. Al comparar catálogos entre países conviene mirar el código, porque el nombre comercial puede cambiar y el código no.
Variedades de referencia y para qué sirve cada una
Estas son variedades consolidadas del grupo, con lo que se puede decir de ellas con seguridad. Los años de introducción no aparecen a propósito: es un dato fácil de equivocar y no cambia nada al plantar.
- 'Graham Thomas'. Amarillo puro, poco frecuente entre las rosas de aspecto antiguo. Arbusto vigoroso, que en climas cálidos crece bastante más de lo que anuncia la ficha y se puede conducir como trepadora corta.
- 'Gertrude Jekyll'. Rosa intenso, flor muy doble y uno de los perfumes más fuertes del grupo, de rosa antigua clásica. Tiende a alargar los tallos y a florecer alto, así que gana plantada al fondo de un arriate.
- 'Olivia Rose Austin'. Rosa suave, floración muy repetida y buen comportamiento sanitario. Es de las que mejor se recomiendan a quien empieza.
- 'Munstead Wood'. Carmesí muy oscuro con aroma afrutado, porte más bajo y compacto. Los tonos oscuros sufren más con el sol directo del mediodía en verano.
- 'Lady of Shalott'. Tonos albaricoque y naranja, arbusto rústico y de floración generosa. Una de las más tolerantes del grupo en condiciones difíciles.
- 'The Generous Gardener'. Rosa muy pálido, casi nacarado, y crecimiento de trepadora. Buena para pared, pérgola o arco.
- 'Desdemona'. Capullo rosado que abre a flor blanca en copa. Funciona bien en bordura y combina con casi todo, que es la ventaja de las blancas.
- 'The Ancient Mariner'. Rosa, flor grande y muy llena, aroma a mirra, arbusto amplio de floración casi continua.
- 'Abraham Darby'. Mezcla de albaricoque, rosa y amarillo en la misma flor, muy perfumada y de porte grande.
El aroma es el argumento principal del grupo y se describe por familias: rosa antigua, mirra, té, afrutado. La intensidad depende mucho de la hora y del tiempo: se percibe más a primera hora de la mañana, con humedad y temperatura suave, y casi desaparece a mediodía en agosto.
Dónde plantarlas en un jardín español
La regla general de los rosales es sol pleno, pero en el interior peninsular y en el sur conviene matizarla. Con veranos de más de 35 grados durante semanas, la mejor posición para una rosa inglesa es sol de mañana y sombra a partir del mediodía, o al menos sombra ligera en las horas centrales. Con eso la flor dura dos o tres días más y el color no se lava tanto.
Necesitan suelo profundo y con materia orgánica. En los suelos calizos y arcillosos del este y el sur el hoyo de plantación tiene que ser generoso, con compost o estiércol bien hecho mezclado con la tierra del sitio, no con turba sola. Si el agua de riego es dura, es habitual ver clorosis férrica con la hoja amarilla y los nervios verdes; se corrige con aportes de materia orgánica y acolchado, y solo en casos claros con un quelato de hierro.
El marco de plantación depende del vigor, pero como orientación, entre 60 y 80 centímetros para las variedades compactas y hasta un metro o más para las grandes. Si se agrupan tres de la misma variedad, se plantan más juntas, a unos 45 o 50 centímetros, precisamente para que se cierren en una sola mata.
Poda, riego y mantenimiento
La poda se hace al final del invierno, cuando ha pasado el riesgo de las heladas fuertes: en el litoral mediterráneo y en Andalucía suele ser enero, y en la meseta y el norte, febrero o principios de marzo. En una rosa inglesa se reduce entre un tercio y la mitad de la altura, se quitan las ramas secas, cruzadas o muy finas y se deja una estructura abierta. La poda corta y severa de híbrido de té las deja sin la estructura que sostiene su floración.
'Constance Spry' y las demás de floración única son la excepción: se podan después de florecer, no en invierno, porque florecen sobre madera del año anterior.
El riego debe ser espaciado y abundante, no diario y corto. Un rosal en tierra prefiere un riego profundo cada varios días, que moja el bulbo de raíces entero, a un pulverizado superficial cada tarde. Con acolchado de corteza, restos de poda triturados o paja se ahorra bastante agua y se mantiene la temperatura del suelo más estable en julio y agosto. Regar al pie, nunca mojando el follaje, reduce mucho el riesgo de mancha negra.
Retirar las flores marchitas (cortando por encima de una hoja bien formada) mantiene la refloración. En otoño conviene dejar de hacerlo si se quieren los frutos, aunque en este grupo son poco vistosos.
Sanidad: qué esperar
Las rosas inglesas antiguas del grupo tienen fama merecida de sensibles a la mancha negra, y en zonas de primavera húmeda como Galicia, Asturias o el País Vasco esto es lo que decide si la planta está presentable en junio. Las selecciones más recientes son claramente mejores en ese aspecto, y si la sanidad es una prioridad conviene preguntar por variedades con ese perfil antes que por el color.
Las medidas que más rinden no son químicas: plantar con aireación, no mojar la hoja al regar, retirar y no compostar la hoja caída enferma y podar para abrir el centro de la mata. En caso de tratar, la referencia obligada es la etiqueta del envase y el uso doméstico está limitado a productos autorizados para jardinería exterior doméstica, que se consultan en el Registro de Productos Fitosanitarios del ministerio. El marco general es el Real Decreto 1311/2012, que sitúa la prevención y los medios físicos antes que el tratamiento químico.
En maceta
Las variedades compactas se pueden cultivar en maceta, pero el contenedor tiene que ser grande: como mínimo 40 centímetros de diámetro y de profundidad, y mejor 50. Sustrato con estructura, drenaje asegurado y riego vigilado, porque en verano una maceta al sol se seca en un día. Es un cultivo más exigente que en tierra y hay que abonar con regularidad durante la temporada de crecimiento, no en invierno.
En resumen
Las rosas inglesas combinan flor doble y perfumada de aspecto antiguo con floración repetida, y se manejan como arbustivas: poda moderada al final del invierno, plantación en grupo, riego profundo y espaciado, y suelo mejorado con materia orgánica. La única excepción son las de floración única, como 'Constance Spry', que se podan tras florecer.
En España el factor que decide es el verano. Con sol de mañana y sombra al mediodía, acolchado y riego al pie, el grupo funciona bien en casi toda la Península. Donde la primavera es larga y húmeda, la sanidad frente a la mancha negra pesa más que el color, y ahí conviene elegir variedades modernas del grupo antes que las clásicas de los primeros años.