Hacer agua de rosas en casa es sencillo: pétalos frescos, agua y calor suave. Lo que conviene saber antes de empezar es que existen dos productos distintos con el mismo nombre. El que se prepara en una cacerola es una infusión o decocción de pétalos. El que se vende en frasco como tónico es un hidrolato, el agua que se recoge al destilar los pétalos con vapor para extraer el aceite esencial. No son lo mismo ni huelen igual.

La casera es más aromática de lo que uno espera si los pétalos son buenos, y sirve perfectamente para perfumar un postre, para una masa o para un tónico facial suave. Lo que no hace es sustituir a un hidrolato comercial, mucho más concentrado en los compuestos volátiles de la rosa. Sabiendo eso, la receta merece la pena.

como hacer agua de rosas

Qué rosas sirven y cuáles no

La calidad del resultado depende casi por completo del pétalo. Un pétalo sin aroma da agua sin aroma, por mucho que se cueza.

Las rosas de referencia para esto son las de aroma intenso y alta carga de aceites esenciales:

  • Rosa damascena, la rosa de Damasco, es la especie con la que se produce el agua de rosas y el aceite de rosa a escala industrial en Bulgaria y Turquía. Es el patrón de referencia.
  • Rosa centifolia, la rosa de cien hojas o rosa de Mayo, muy usada en perfumería en el sur de Francia.
  • La rosa mosqueta, aunque conviene aclarar un malentendido frecuente: lo que se comercializa como aceite de rosa mosqueta se extrae de las semillas del escaramujo, no de los pétalos. Sus pétalos sirven para una infusión, pero no producen ese aceite.
  • Las rosas antiguas en general, y cualquier variedad moderna de aroma acusado. En la guía de rosas perfumadas hay más candidatas.

Muchas rosas de floristería no huelen a nada, porque se han seleccionado por duración en jarrón y por resistencia al transporte, no por perfume. Y sobre todo: no uses rosas de floristería ni de vivero si el agua va a acabar en la piel o en un plato. Casi siempre han recibido tratamientos fitosanitarios y no están destinadas a consumo. Si vas a hacer agua de rosas para uso cosmético o culinario, usa pétalos de rosales propios de los que sepas con certeza que no se han tratado, o pétalos comprados como producto alimentario.

El momento de recogida importa. Corta a primera hora de la mañana, cuando el rocío se acaba de secar y antes de que el sol caliente: es cuando la concentración de compuestos volátiles es mayor. Elige flores recién abiertas, no las que llevan días en la planta. Y trabaja con los pétalos el mismo día, porque el aroma se pierde deprisa.

Ingredientes y utensilios

  • Unos 500 g de pétalos frescos, que es bastante volumen: hacen falta muchas flores. Con menos cantidad también sale, pero el agua queda más floja.
  • Medio litro de agua destilada o, en su defecto, agua embotellada de baja mineralización. El agua del grifo en el este y el sur de España es dura y calcárea, y eso se nota en el sabor y en la conservación.
  • Una cacerola con tapa, preferiblemente de acero inoxidable o cristal, no de aluminio.
  • Un colador fino o una gasa.
  • Una botella de cristal con cierre hermético, esterilizada con agua hirviendo y bien seca. El cristal oscuro conserva mejor.
agua de rosas en la cacerola

Preparación por infusión, el método sencillo

Separa los pétalos del cáliz y descarta la base blanca de cada pétalo, que amarga. Enjuágalos en agua fría para retirar polvo e insectos y escúrrelos.

Pon el agua en la cacerola, añade los pétalos y lleva a ebullición. En cuanto rompa a hervir, baja al mínimo y tapa. Ese detalle es el importante de toda la receta: los compuestos aromáticos de la rosa son volátiles y con la cacerola destapada se van con el vapor. Mantén el hervor suave entre diez y quince minutos, hasta que los pétalos hayan perdido el color y estén casi blancos. Ese blanqueado es la señal de que han soltado lo que tenían.

Apaga y deja enfriar tapado, al menos una hora. Cuela apretando ligeramente los pétalos con el dorso de una cuchara y envasa en la botella limpia.

colamos el agua de rosas

Método de destilación casera, más parecido al hidrolato

Si quieres acercarte a lo que es realmente un agua de rosas, se puede improvisar una destilación por arrastre de vapor con material de cocina.

Coloca un cuenco pequeño y resistente al calor en el centro de una olla ancha. Reparte los pétalos alrededor del cuenco, sin que caigan dentro, y añade agua hasta cubrirlos a media altura. Tapa la olla con la tapa del revés, con la parte cóncava hacia arriba, y pon hielo encima de la tapa.

Al calentar a fuego suave, el vapor cargado de aromáticos sube, se condensa en la cara fría de la tapa y gotea hacia el centro, cayendo dentro del cuenco. Se repone el hielo a medida que se derrite. En media hora larga se recoge una cantidad modesta de líquido, mucho menor que con la infusión, pero de aroma bastante más limpio y sin el tono pardo del cocido.

No es una destilación de laboratorio y el rendimiento es bajo, pero el producto se parece más al que uno compra que la simple cocción.

Conservación

El agua de rosas casera no lleva conservantes, así que dura poco. En la nevera y en botella hermética, cuenta con una semana o diez días para el uso cosmético, y menos si la temperatura ambiente es alta. Envasarla caliente en la botella recién esterilizada y taparla enseguida ayuda a que aguante algo más.

Descártala en cuanto huela distinto, se enturbie o aparezca cualquier depósito o película en la superficie. Otra opción es congelarla en cubitera y sacar los cubitos según haga falta; el aroma se resiente algo, pero se conserva meses.

Para qué se usa

En cocina el agua de rosas es un ingrediente tradicional en la repostería de Oriente Medio, del norte de África, de Turquía, de Irán y del subcontinente indio: baklava, lokum, arroz con leche, natillas, siropes, mazapanes. Se añade siempre en cantidad pequeña y al final, fuera del fuego, porque el calor prolongado se lleva el aroma y porque pasarse de dosis convierte un postre en algo perfumado y desagradable. Empieza con una cucharadita para toda la elaboración y ajusta. Solo para consumo si has usado pétalos que sabes libres de tratamientos.

En cosmética casera se emplea como agua refrescante, como tónico facial suave después de la limpieza, como parte líquida de mascarillas de arcilla, o simplemente en un pulverizador para el calor del verano. No le atribuyas más de lo que es: es un agua aromática con un pH ligeramente ácido y una fracción muy pequeña de compuestos de la rosa. Si tienes la piel sensible o cualquier problema dermatológico, prueba antes en una zona pequeña del antebrazo, y para cualquier afección de la piel el criterio es el del médico, no el de una receta casera.

Los pétalos sobrantes tras el colado no tienen ya aroma aprovechable, pero se pueden compostar sin problema. Si te sobran pétalos frescos, hay otras formas de aprovecharlos.

Errores que estropean el resultado

Cocer destapado es el más común: el aroma se escapa por completo y queda un agua teñida y sin olor. Hervir a fuego fuerte mucho rato produce lo mismo, además de un tono marrón poco atractivo. Usar pétalos de rosas sin perfume da un agua insípida por mucho que se alargue la cocción. Y usar agua del grifo dura deja un fondo mineral que se nota, sobre todo en repostería.

Otro fallo habitual es exprimir con fuerza los pétalos al colar: se arrastran compuestos amargos y taninos que enturbian el aroma. Basta con presionar suave.

En resumen

El agua de rosas casera es una infusión de pétalos, no un hidrolato, y esa diferencia explica por qué huele menos que la comprada. Todo depende de la materia prima: pétalos de variedades realmente perfumadas, como Rosa damascena o Rosa centifolia, recogidos por la mañana, recién abiertos y de plantas que sepas libres de tratamientos fitosanitarios.

La técnica se reduce a cocer tapado a fuego mínimo entre diez y quince minutos, hasta que los pétalos blanqueen, dejar enfriar, colar y guardar en cristal esterilizado dentro de la nevera, con una semana de vida útil. Si quieres algo más próximo al producto comercial, el montaje de la tapa invertida con hielo condensa un destilado pequeño pero mucho más aromático.


Contenidos relacionados