Existe una correspondencia tradicional entre los doce signos del zodiaco y determinadas flores, y se puede usar perfectamente como criterio para elegir un ramo. Lo que conviene saber antes es de dónde viene: es una herencia de la botánica astrológica europea y del lenguaje de las flores del siglo XIX, no una relación comprobada entre la fecha de nacimiento y los gustos de nadie. Como juego funciona; como predicción, no hay nada que la sostenga.

Dicho eso, debajo de la costumbre hay algo que sí es útil. Cada signo cubre aproximadamente un mes, y cada mes tiene en España unas flores que están de verdad en su momento, frescas, más baratas y con mejor aspecto que las traídas de invernadero o de importación. Si buscas una flor asociada a la fecha de alguien, ese es el criterio con recorrido real, y es el que desarrollamos más abajo.

De dónde sale la asociación entre signos y flores

La idea de repartir las plantas entre los planetas y los signos es antigua y tuvo su formulación más influyente en los herbarios ingleses del siglo XVII, donde cada hierba quedaba adscrita a un planeta y a un signo, y de esa adscripción se deducían sus supuestos usos. Era el modo de organizar el conocimiento botánico de la época, cuando aún no existía una clasificación basada en la morfología ni, mucho menos, en el parentesco genético.

La segunda capa llegó con el lenguaje de las flores del siglo XIX, un código de correspondencias entre flores y sentimientos que se publicaba en manuales de salón y que se usaba como entretenimiento social. Es de ahí de donde vienen la mayoría de los significados que todavía se repiten hoy.

Un detalle revelador: si comparas varias listas de flores por signo, no coinciden. Unas asignan a Aries la madreselva, otras el cardo, otras el geranio. En una tradición realmente codificada, como el sistema de la flor del mes de origen anglosajón, las correspondencias son estables y se repiten igual en todas las fuentes. La variabilidad de las listas zodiacales indica que se han ido componiendo por acumulación, no que respondan a un criterio único.

Qué se ha medido y qué salió

La astrología se ha puesto a prueba de forma experimental. El estudio más conocido lo publicó la revista Nature en 1985: un ensayo a doble ciego diseñado con la participación de astrólogos en activo, que aceptaron previamente el protocolo, en el que debían emparejar cartas natales con perfiles psicológicos de las personas correspondientes. El resultado se ajustó a lo esperable por azar. Trabajos posteriores con muestras grandes, incluido el seguimiento a lo largo de décadas de personas nacidas con pocos minutos de diferencia, tampoco han encontrado las coincidencias que la astrología predice.

Hay además un problema de referencia. El zodiaco que se usa habitualmente reparte el año en doce tramos fijos anclados al equinoccio, pero el eje de la Tierra describe un lento bamboleo, la precesión de los equinoccios, que ha desplazado esos tramos respecto a las constelaciones que les dan nombre. Han pasado unos dos mil años desde que se fijó el sistema, y el desplazamiento acumulado es de aproximadamente un signo completo. Quien nace hoy bajo el signo de Aries tiene, en el cielo real, el Sol proyectado sobre Piscis.

Lo que sí aparece en los datos: el mes de nacimiento

Conviene no despachar el asunto sin matices, porque existen correlaciones reales y medidas entre el mes de nacimiento y ciertos rasgos, y de ahí sale buena parte de la sensación de que "algo hay". Lo que ocurre es que las explicaciones son terrenales.

La mejor documentada es el efecto de la edad relativa: en un sistema escolar con corte por año natural, los nacidos en enero conviven durante toda la primaria con compañeros hasta once meses menores. Esa diferencia, enorme a los seis años, se traduce en mejores resultados medios y, en el deporte de base, en una sobrerrepresentación notable de los nacidos en los primeros meses del año entre los seleccionados. Se arrastra durante años.

Se han descrito también asociaciones débiles entre la estación de nacimiento y algunas variables de salud, atribuidas a factores como la exposición solar y la vitamina D durante el embarazo, o la estacionalidad de las infecciones respiratorias. Son efectos pequeños, requieren muestras muy grandes para detectarse y no tienen nada que ver con la posición de los planetas: tienen que ver con la luz, la temperatura y el calendario escolar, que es justo lo que también determina qué flores hay en el campo cada mes.

La flor tradicional de cada signo

Con las reservas anteriores, estas son las correspondencias que más se repiten en las listas de floristería. Sirven como idea de partida para un ramo, que es para lo que se usan.

SignoFechasFlor asociada
Aries21 marzo a 20 abrilMadreselva, cardo, geranio
Tauro21 abril a 21 mayoAmapola, lirio, rosa
Géminis22 mayo a 21 junioLavanda, muguete
Cáncer22 junio a 22 julioRosa blanca, nenúfar
Leo23 julio a 23 agostoGirasol, caléndula
Virgo24 agosto a 22 septiembreAster, crisantemo
Libra23 septiembre a 22 octubreHortensia, rosa
Escorpio23 octubre a 21 noviembrePeonía, crisantemo
Sagitario22 noviembre a 21 diciembreNarciso, clavel
Capricornio22 diciembre a 20 eneroPensamiento, clavel
Acuario21 enero a 19 febreroOrquídea, violeta
Piscis20 febrero a 20 marzoJazmín, narciso

El criterio que sí funciona: qué hay en flor cada mes en España

Una flor de temporada llega más fresca, dura más en el jarrón, cuesta menos y no ha viajado en avión. Este es el calendario aproximado para la Península, con las diferencias esperables entre el litoral mediterráneo, el interior y la cornisa cantábrica.

MesEn su momento
Enero y febreroCamelia, mimosa, ciclamen, narcisos tempranos, almendro en flor
MarzoNarcisos, tulipanes, forsitia, jacintos
AbrilAzahar de los cítricos, lilas, glicinia, primeras rosas en el sur
MayoRosas en plenitud, peonías, iris, jazmín
JunioRosas, lavanda, hortensias, delfinios
Julio y agostoGirasoles, gladiolos, zinnias, buganvilla, hibisco
SeptiembreDalias, cosmos, aster, segunda floración de los rosales
Octubre y noviembreCrisantemo, aster, ciclamen, camelia de otoño
DiciembreFlor de Pascua, narciso de racimo, camelia

Cruzar este calendario con la fecha de nacimiento de la persona da un resultado mucho mejor que cualquier lista zodiacal: un ramo de peonías a mediados de mayo o de dalias en septiembre está en su mejor momento, mientras que unas peonías en noviembre son producto de cámara frigorífica o de importación desde el hemisferio sur.

Tres cosas que importan más que el signo

Las alergias y la casa de destino. Un ramo muy perfumado, con nardos o jazmín, resulta agobiante en un piso pequeño y es mala idea para alguien con problemas respiratorios. El lirio, además, mancha la ropa y los muebles con el polen de sus anteras, que se retira con los dedos antes de colocar el ramo.

Los animales de la casa. Varias flores habituales en ramos son tóxicas por ingestión, y los gatos mordisquean lo que encuentran. La flor de Pascua tiene un látex irritante, y la adelfa, muy presente en jardines y medianas de toda la costa mediterránea, es tóxica en todas sus partes y no debe entrar en casa ni usarse para asar ni para nada. Ante una ingestión, la consulta es al médico o al veterinario.

La duración. Si el ramo va a estar a la vista mucho tiempo, los claveles, los crisantemos, los gladiolos y las alstroemerias aguantan bastante más que las peonías o las amapolas. Una planta en maceta, que continúa viva, es en muchos casos mejor regalo que la flor cortada.

En resumen

La correspondencia entre signos del zodiaco y flores es una tradición cultural con dos siglos largos de recorrido, útil como punto de partida para un regalo y nada más. Las listas no coinciden entre fuentes, los ensayos controlados no han encontrado capacidad predictiva en la astrología, y el zodiaco lleva ya un signo completo de desfase respecto a las constelaciones por la precesión de los equinoccios.

Sí es cierto que el mes de nacimiento se asocia a algunos rasgos medibles, pero por razones de calendario escolar y de estacionalidad, no de astros. Y ese mismo calendario da el criterio verdaderamente práctico para acertar con un ramo: elegir lo que está en flor en España en esa fecha, que llega más fresco, dura más y cuesta menos, teniendo en cuenta alergias, mascotas y cuánto tiene que durar el ramo.


Contenidos relacionados