Rosa moschata es la rosa almizclera, un rosal de ramas largas y arqueadas, flores blancas pequeñas reunidas en ramillete y un perfume que se nota a varios metros de la planta. Florece tarde, de pleno verano a otoño, cuando la mayoría de las rosas antiguas llevan meses sin dar nada, y ese rasgo la convirtió en una pieza decisiva de la historia del rosal moderno.
Y hay que empezar deshaciendo un malentendido, porque es lo que trae aquí a la mayoría de la gente: el aceite que se vende en España como aceite de rosa mosqueta no sale de esta planta. Sale de las semillas del escaramujo de otros rosales silvestres, recolectados casi siempre en Chile. Son dos cosas distintas con nombres parecidos, y mezclarlas es la causa de casi todo lo raro que se lee sobre la rosa almizclera.
El lío del nombre, que es lo primero que hay que aclarar
Bajo el nombre de mosqueta conviven al menos tres referencias:
- La rosa almizclera botánica, Rosa moschata, que es la planta de este artículo. El epíteto moschata viene de almizcle y describe el olor de su flor. No tiene nada que ver con moscas ni con mosquitos, aunque la forma castellana del nombre lo sugiera.
- La rosa mosqueta del comercio del aceite, que es Rosa rubiginosa y, según la procedencia, también Rosa canina. Son rosales silvestres europeos que se asilvestraron de forma masiva en Chile y en la Patagonia argentina, y de la semilla de sus frutos se prensa el aceite.
- El nombre popular suelto, que en el campo español se aplica a varios rosales silvestres de flor sencilla sin distinguir especie.
De las tres, la única que da un aceite de venta masiva es la segunda. Si lo que buscabas era información sobre ese producto, la planta que te interesa es la rosa silvestre europea y su escaramujo, y el sitio tiene fichas dedicadas a eso. Lo que sigue es la almizclera de verdad, que es una historia diferente y bastante más interesante desde el punto de vista botánico.
Conviene añadir una precisión que vale para las tres: en la Unión Europea no hay declaraciones de propiedades saludables autorizadas para la rosa ni para sus aceites. Lo que se cuenta de ellos en publicidad no está respaldado por una autorización, y cualquier problema de piel o de salud se lleva al médico.
Cómo es la rosa almizclera
No es un rosal de macizo. Forma matas amplias con ramas largas, flexibles y arqueadas que, si encuentran apoyo, se comportan como una trepadora laxa y suben varios metros; si no lo encuentran, se desparraman y forman un montículo ancho. Los aguijones son moderados y no muy ganchudos, bastante menos agresivos que los de una silvestre europea.
La flor es el rasgo que la identifica. Es blanca o blanca cremosa, pequeña, con cinco pétalos en la forma silvestre y semidoble en las formas cultivadas, y aparece reunida en corimbos de varias flores en el extremo de las ramas. Los estambres son amarillos y visibles en el centro. El perfume es fuerte, dulce y con ese fondo animal que da nombre a la planta, y se percibe a distancia sobre todo al atardecer.
El calendario es lo que la separa del resto de las rosas antiguas. En vez de la explosión única de mayo, empieza a dar flor entrado el verano y sigue en tandas hasta el otoño, mientras el tiempo la acompañe. En un jardín español, eso significa flor perfumada en agosto y septiembre, que son justo los meses en los que la mayoría de los arbustos están paralizados por el calor.
Una especie de la que nadie sabe con seguridad de dónde salió
Aquí hay que ser honesto con lo que se sabe y con lo que no. Rosa moschata se cultiva desde hace tantos siglos que no se ha localizado con certeza ninguna población silvestre suya, y las hipótesis sobre su origen apuntan a la zona que va del oeste del Himalaya a Asia occidental. Es decir, es una planta conocida solo como planta de cultivo, propagada de esqueje en esqueje, igual que le pasa a la rosa de Damasco.
Eso tiene una consecuencia incómoda para quien la busca: durante mucho tiempo la almizclera verdadera fue rarísima en los viveros europeos, y lo que se vendía con ese nombre era a menudo otra planta. La confusión más frecuente es con Rosa brunonii, la rosa almizclera del Himalaya, una especie distinta, enorme y de floración única, que también tiene flores blancas en ramillete y olor almizclado. Si la planta que te venden como rosa almizclera sube diez metros por un árbol y florece una sola vez en junio, casi seguro que es esa y no Rosa moschata.
La sección Synstylae y el carácter que la define
La almizclera pertenece a la sección Synstylae, y el nombre describe el rasgo del grupo: los estilos de la flor están soldados formando una columna en el centro, en vez de quedar libres. Es un detalle que se ve con lupa en una flor abierta y que reúne a un conjunto de rosales con mucho parecido de comportamiento: flores pequeñas y numerosas en inflorescencia, ramas largas y trepadoras, y vigor alto.
En esa misma sección están la rosa multiflora, la rosa de Wichura y las silvestres europeas de flor agrupada. No es un dato de coleccionista: de este grupo salieron casi todos los rosales trepadores y sarmentosos de floración en racimo que se usan hoy para cubrir pérgolas y muros. La almizclera es la pieza mediterránea y perfumada de esa familia.
Lo que puso en el rosal moderno
Su aportación es doble y bastante concreta.
La primera está en la rosa de Damasco. Los análisis genéticos sitúan a Rosa moschata como uno de los progenitores de Rosa damascena, junto con la rosa de Provins y una tercera especie de Asia central. Es decir, la almizclera está dentro del linaje de la rosa de la que se destila el aceite de rosa de Bulgaria y de Turquía, aunque ella misma no se destile.
La segunda es el grupo Noisette, y es una historia bien documentada. A comienzos del siglo XIX, en Charleston, en la costa atlántica de Estados Unidos, un horticultor llamado John Champneys cruzó una rosa almizclera con una rosa china remontante y obtuvo una planta trepadora que florecía en racimos y repetía, conocida como 'Champneys' Pink Cluster'. De sus semillas trabajó después el viverista Philippe Noisette, y el material acabó en París, en el vivero de su hermano, donde se desarrolló el grupo que lleva su apellido.
Los Noisette fueron el primer grupo de rosas trepadoras remontantes del jardín europeo, y encajaron especialmente bien en clima cálido. De su cruce posterior con las rosas de té salieron las grandes trepadoras de flor grande y perfumada del siglo XIX, las que todavía se ven cubriendo fachadas en jardines antiguos del sur de Francia y de España. Toda esa rama arranca de un cruce con la almizclera.
Queda un tercer grupo que lleva su nombre y conviene matizar: los híbridos de almizcle, obtenidos en Inglaterra a comienzos del siglo XX y muy usados hoy como arbustos de flor en racimo y floración continua. Son rosales excelentes, pero su parentesco con Rosa moschata es lejano e indirecto, a través de una variedad intermedia con mucha sangre de multiflora. El nombre del grupo alude al tipo de flor y al perfume, no a una descendencia directa.
Dónde encaja en un jardín español
Es una planta de clima suave. Va bien en el litoral mediterráneo, en el sur y en las islas, y en general donde las heladas sean flojas; en el interior con inviernos duros es más delicada que una gallica o una silvestre europea, y conviene darle una pared abrigada. Tolera la cal del suelo sin problema, que es lo que hace falta en el este y el sur.
Pide sitio. Una mata adulta ocupa varios metros de ancho si la dejas libre, y su porte arqueado no admite recortes de seto: si la pones en un hueco pequeño y la cortas para contenerla, pierdes la forma y buena parte de la flor. Acepta media sombra mejor que la mayoría de los rosales, así que funciona bien en el lado este de un muro, donde recibe sol de mañana. Y como florece a partir del verano, tiene sentido plantarla cerca de una zona de estar o de una ventana que se abra por la noche, porque su valor real es el olor a última hora del día.
En resumen
Rosa moschata es la rosa almizclera: ramas largas y arqueadas, flores blancas pequeñas en corimbo, perfume intenso que se nota a distancia y floración de verano a otoño en vez de la única floración de primavera de las rosas antiguas europeas. Pertenece a la sección Synstylae, con los estilos soldados en columna, y no se conoce con seguridad ninguna población silvestre suya: es una planta de cultivo desde hace siglos. Lo que a veces se vende con su nombre es Rosa brunonii, que sube más y florece una sola vez.
Su importancia está en la genealogía. Es uno de los progenitores de la rosa de Damasco y el punto de partida del grupo Noisette, el primero de trepadoras remontantes del jardín europeo. Y para cerrar el malentendido con el que empieza este artículo: el aceite de rosa mosqueta del comercio se prensa de las semillas del escaramujo de Rosa rubiginosa y Rosa canina asilvestradas en Chile, no de esta planta, y ni de una ni de otra hay propiedades saludables autorizadas que valga la pena citar.